En enero de 1873 comenzó la construcción de la línea ferroviaria que conectaría el puerto de Mejillones con el mineral de Caracoles. No solo se trataba del primer ferrocarril en Bolivia, sino también de la primera inversión fiscal relevante de carácter no militar realizada por su independencia. Entregada su ejecución a una sociedad de respetados industriales, hacendados y banqueros, un año después las obras habían sido abandonadas. Detrás de una historia que evidencia las agudas tensiones internas bolivianas, nuestra investigación busca demostrar las asimétricas relaciones entre un Estado que aún no integraba su extensa región litoral, con el interés de inversores por consolidar su posición dominante en la región. En ese contexto, creemos que factores generales que explican el prematuro desahucio del ferrocarril, como la decadencia del mineral de Caracoles o la escasez de medios de subsistencia esenciales, son menos relevantes que el interés prioritario de lucrar del negocio a partir de la creación intencionada de una cuantiosa deuda fiscal y la inexistencia en el período analizado de marcos jurídicos adecuados que resguardasen los intereses públicos.
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Casa de la Moneda Potosí
http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0524-97672015000200006
Corrupción y Dominación Colonial: El Gran Fraude a la Casa de la Moneda de Potosí en 1649
Kris Lane1
Artículo recibido: 4 de marzo de 2015
Aprobación final: 21 de octubre de 2015
Resumen
El artículo indaga sobre el gran fraude a la Casa de la Moneda de Potosí, desarticulado en 1649 por un decidido visitador, y lo que este episodio puede ilustrar sobre la dominación colonial en la era de los Habsburgo. Asimismo nos invita a la reflexión sobre el significado de la corrupción en la era pre-industrial, período en el que el rango y el privilegio restringían la búsqueda de la justicia. Devaluar la moneda del reino constituía un crimen de lesa majestad. Sin embargo, aparentemente para la década de 1640, ello conformaba un hecho rutinario en la Casa de la Moneda potosina. El corregidor y varios oidores de la cercana Audiencia de Charcas se vieron implicados en los hechos. Entonces, ¿cuáles fueron las circunstancias que derivaron en esa empresa masiva de defraudación y complicidad al más alto nivel y cómo se la suprimió?
Palabras Clave: Corrupción ; Devaluación ; Fraude ; Potosí ; Casa de la Moneda
Recurso registral- REV DEL NOTARIADO 893
Casos registrales que motivaron recursos de recalificación y sentencias judiciales de alzada –
Trabajo presentado en el 53º Seminario «Laureano A. Moreira» realizado en junio de 2007
Horacio Mateo Vaccarelli
I. RECURSO REGISTRAL PREVISTO POR EL DECRETO 2080/80 (T.O DECRETO
466/99). BREVE NOCIÓN ACERCA DE SU DESARROLLO
De conformidad al Recurso Registral vigente en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires,
se ha previsto un medio rápido y eficaz que permite al administrado el ejercicio del
derecho de recurrir de la calificación del documento a registrar que a su criterio no se
ajusta a derecho.
El medio mencionado legislado en el artículo 39 y ss. decreto 2080/80, prevé como se
dijo un procedimiento atípico dado que el interesado pueda recurrir de aquella calificación
documental por medio del Recurso Administrativo de la Ley de Procedimientos
Administrativos, u optar por el recurso especial mencionado. A diferencia del procedimiento
administrativo ordinario, el Recurso Registral especial ha simplificado las instancias
recursivas, los medios de prueba y los plazos procesales.
En relación a la estructura del recurso la ley prevé dos instancias procesales, una que
se desarrolla en el ámbito administrativo (RPI) y otra en el ámbito judicial.
La primera reconoce dos estadios, que se desarrollan por ante el Registro de la Propiedad
Inmueble, procediendo el recurrente a solicitar del registrador reconsidere el resultado
de la calificación registral del documento por no ajustarse a derecho, constituyendo ello
un verdadero Recurso de Reposición. En el supuesto de que el registrador mantenga su
calificación, se abre la intervención del Director General, en grado de apelación.
La legitimación activa para la interposición del Recurso Registral recae en el profesional
autorizante del documento o bien en el titular del derecho que contiene el documento
registrable. El Recurso debe ser deducido tanto respecto de la calificación documental
de la cual derive la inscripción provisional del documento; cuanto de aquella
que declare la nulidad absoluta y manifiesta del documento.
.
El plazo para la interposición del recurso se computa por días hábiles, y debe ser deducido
dentro de los 90 días del ingreso del documento al registro. Para el supuesto de
que venciere el plazo para interponer el recurso o el interesado hubiere aceptado la
observación el recurso no puede ser interpuesto.
En el acto de interposición del recurso, el recurrente deberá fundar su recurso y ofrecer
la prueba que haga a su derecho; admitiéndose con posterioridad sólo la relativa
a hechos o documentos desconocidos. Si de la recalificación registral resultara el mantenimiento
de la decisión del registrador, el legitimado activo podrá interponer recurso
de apelación ante el Director General del Registro de la Propiedad, dentro del plazo de
15 días a contar de la notificación de la resolución motivo de recurso.
La decisión que recaiga en la apelación ante el Director, dejará expédita la instancia judicial,
mediante el Recurso de Apelación por ante la Excelentísima Cámara Nacional de
Apelaciones en lo Civil, quien decidirá sin sustanciación, acerca de la pretensión deducida.
II. ANÁLISIS DE TRES RECURSOS REGISTRALES
PRIMER CASO
Se promueve Recurso de Apelación por parte del escribano autorizante de documento
notarial, contra la resolución recaída en el Recurso de Recalificación interpuesto respecto
a la observación que mereciera el documento ingresado para su toma de razón.
La apelación ante el Director General de Registro fue deducida en tiempo y forma (conf.
art. 42 y 43 del decreto 2080/80, t.o decreto 466/99).
El tema central de la cuestión planteada consiste en determinar si realizada la oferta
donación de un inmueble por escritura pública y no aceptada en ese mismo acto,
puede transcribirse dicha oferta en ocasión de otorgar la escritura de aceptación de la
donación, o es necesario la agregación material del original o copia de aquella.
El recurrente se alza contra la resolución del registrador que sostiene «que deberá
adjuntar escritura de oferta de donación del 2003″ y, ante la insistencia del quejoso el
registrador sostiene «que deberá adjuntar copia de la escritura de oferta y no su transcripción
de la copia, conf. artículo 3º inc. b) de la ley 17.801″.
Se agravia el recurrente argumentando que la ley 9020/78 prevé expresamente la protocolización
de documentos públicos (…) requerida por particulares (…) con otros motivos (…) y que se agregará al protocolo del documento (…). El artículo 162 establece «la protocolización de documentos públicos o privados dispuesta judicialmente o casos registrales que motivaron recursos de recalificación y sentencias judiciales de alzada
requerida por los particulares a los fines señalados en las leyes, para darle fecha cierta
o con otros motivos».
Expone otros argumentos citando al notario Rubén Augusto Lamber, al fundamentar
que los múltiplos supuestos de protocolización que se presenta sea por incorporación
documental o mera trascripción, dependen del tipo de documento y las circunstancias
en que se hace (…) y que todas las formalidades fueron cumplidas siendo el testimonio
de la oferta de donación debidamente protocolizado en la escritura de aceptación,
procediéndose a la transcripción íntegra del mismo y su incorporación al protocolo.
Para tratar la cuestión en esta etapa recursiva se abordó el trabajo realizado por el
escribano Ricardo Jorge Blanco Lara por el motivo de su obra «Transcripción, Protocolización
e Incorporación o Anexión. Distintos efectos»1. Se destacan los siguientes conceptos
al amparo de los artículos 984, 1003 y cc. del Código Civil:
a) la protocolización es la incorporación de un instrumento público o privado en
el protocolo de un escribano de registro. Dicha protocolización puede exteriorizarse
por transcripción literal del documento, por anexión del mismo o por el
doble procedimiento de incorporación y transcripción; este último caso contemplado
en el art. 705 del CPCC, en el que además de transcribir el testamento
ológrafo debe incorporarse el original con las formalidades de ley y acompañar
el testimonio de la escritura al Juzgado2.
b) Sostiene que se puede concebir a la protocolización como «género» de incorporación
física a inclusión de documentos a protocolo, siendo la «protocolización
judicial», la «transcripción» y la «anexión» la especie.
c) Agrega que la llamada «protocolización de instrumento» a instancia de una
persona que no sea el juez, la protocolización, si bien es denominada de tal
manera, no tiene en realidad la misma esencia que el procedimiento contemplado
en el artículo 984 citado, pues se trata de la mera transcripción o anexión, a
instancia de un particular requirente de un instrumento cualquiera. Sostiene que
los efectos que tiene una y otra protocolización son bien distintos.
1. La protocolización ordenada por el juez (judicial) sea en el procedimiento contemplado
en el artículo 984, como en otros supuestos mencionados por el codificador3,
goza de plena fe y surte efecto respecto de las partes.
(1) Revista de Notariado, 1999, pp. 783/86.
(2) GOYENA COPELO, Procedimiento Sucesorio, Ed. Astrea, 1987, p. 407.
(3) Véanse artículo 1211, Contrato celebrado en el extranjero sobre inmueble; artículo 3129, Hipoteca
sobre inmueble de República Argentina por instrumento extranjero; artículo 3637, Testamento realizado por
ante el Cónsul Argentino en el extranjero; artículos 3677, 3681, entre otros.
2. En cambio alude, en la incorporación del instrumento a instancia de parte (voluntaria)
el escribano asegura para el futuro la identidad del documento en acta que levanta,
haciendo constar ese hecho dotándolo además de fecha cierta en atención a lo
prescripto por el artículo 1035 inc. 3 del Código Civil.
En refuerzo de esta visión, Carlos A. Pelosi, en su libro El Documento Notarial cuando
aborda la cuestión de los Testimonios encuadra el caso en lo que ordinariamente se ha
denominado copia de copia. Ese es el documento que reproduce en forma literal total
o parcialmente otro documento no matriz «público o privado», exhibido al notario con
ese objeto, el cual acredita su existencia, naturaleza y contenido, sin subrogarlo en su
eficacia a la matriz.
Para finalizar, se ha de entrar ya en el mismo Código Civil que instituye en su artículo
1811 que «las donaciones designadas en el artículo anterior deben ser aceptadas por
el donatario en la misma escritura. Si estuviese ausente, por otra escritura de aceptación».
Es decir que el mismo codificador establece para el caso de no aceptación por
ausencia en la misma escritura de oferta, lo debe hacer por otra escritura.
En mayor abundamiento el artículo 1812 establece que «las donaciones designadas, no
se juzgarán probadas sin la exhibición de la correspondiente escritura en que se hubiesen
hecho». Es decir, para el caso, la escritura de oferta y de la aceptación de la donación.
En consecuencia la calificación del caso en la instancia revisora, no deja duda que
el supuesto en análisis no reviste la forma legal expresamente prevista4, por lo que
debe mantenerse en instancia la observación formulada. Consecuentemente se resolvió
no hacer lugar al recurso de apelación interpuesto.
INSTANCIA JUDICIAL
Abierta esta instancia con la interposición de Recurso de Apelación que autoriza la ley
22.231, la Excma. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, a través de la Sala interviniente,
fundamentó su decisión con los siguientes argumentos:
a) Se ha sostenido que, puesto las donaciones a que se refiere el artículo 1810
solemnes absolutas, la única manera de probarlas es mediante la exhibición de
la escritura pública, que acredita por sí el cumplimiento de la forma5.
b) Por su parte el artículo 1812 del Código Civil dispone que las donaciones
designadas, no se juzgarán probadas sin la exhibición de la correspondiente
escritura en que se hubiesen instrumentado.
(4) Ver Doctrina del artículo 3 y cc. de la ley 17.801.
(5) BELLUSCIO – ZANNONI, Código Civil comentado, y doctrina citada, Editorial Astrea, t. 9, p. 71.
Casos registrales que motivaron recursos de recalificación y sentencias judiciales de alzada
c) Por tanto, se habrá de considerar que la no celebración del contrato por medio
de la escritura pública no podrá ser suplida por las partes y que la pretendida
donación del inmueble no se ha celebrado6.
d) El artículo 1811 del Código Civil, dispone que las donaciones deben ser aceptadas
por el donatario en la misma escritura, pero si estuviese ausente, podrá
hacerse por otra escritura de aceptación.
La cuestión pues se centra en si la transcripción de la oferta de donación que se efectuó
en la escritura de aceptación reúne los requisitos exigidos por ley.
Si bien en la mayoría de los casos la protocolización se refiere a instrumentos privados,
cabe señalar que también puede haber protocolización de instrumentos públicos7.
De conformidad a quien dispone en el caso concreto la protocolización, se las clasifica
de preceptivas (si se encuentra previstas en la ley), voluntarias (si la piden las partes)
y judiciales (cuando se realiza por orden judicial).
En cuanto a sus consecuencias el artículo 984 del Código Civil dispone que, mandado
protocolizar por Juez competente, es instrumento público desde el día en que el Juez
ordenó la protocolización. Por lo que queda claro que esta anexión es la conversión en
instrumento público, más allá de la controversia en cuanto a la oportunidad que ello
se produce.
De la propia lectura del precepto, se colige que no estamos ante una consecuencia
común a todos los casos de incorporación de instrumentos privados, sino solamente
para los que se realizan a partir de una orden judicial8.
Por lo expuesto, se advierte que no puede otorgarse al acto efectuado por la recurrente
y, en tal inteligencia, resulta correcta la observación realizada por el registrador, que
a criterio de la Sala ha efectuado la calificación registral sin exceder su cometido y dentro
de las atribuciones que le confieren los artículos 3 inc. b) y 8 de la ley 17.801.
SEGUNDO CASO
El tema central de la cuestión planteada consiste en determinar si el notario autorizante
del documento frente a la información suministrada por el Registro inmobiliario en
67
(6) BUERES – HIGHTON. Código Civil, Ed. Hammurabi, t. 4 D, p.78.
(7) Ver artículo 1211; artículo 3129 y en materia testamentaria artículos 3637, 3677, 3681, 3383 y 3390.
(8) Ver SAUCEDO RICARDO «La Protocolización Notarial de Testamento por Orden Judicial», J. A. 2006-III, fascículo
Nº 8.
un certificado de inhibiciones puede considerar a dicha cautelar caduca por el transcurso
del tiempo, y proceder en consecuencia a autorizar la escritura pública de enajenación.
Como se advierte frente a la información positiva del organismo registral, en el sentido
de que el futuro enajenante se encontraba inhibido, el notario requirente de la certificación
hizo caso omiso de aquella publicidad formal registral por cuanto a su criterio
dicha cautelar se encontraba caduca por el transcurso del tiempo conforme artículo
37 inc. b) de la ley 17.801.
En consecuencia en la etapa calificatoria del documento notarial, el documento resultó
observado por inhibición vigente en relación del enajenante.
Fue promovido Recurso de Recalificación en los términos dispuestos por artículo 39
decreto ley citado, a efectos de que el registrador rectificara la observación recurrida,
argumentando que pese a que la inhibición fue informada en el certificado respectivo
–el que usó para la operación– dicha inhibición se encontraba caduca por el transcurso
del plazo de los 5 años establecida por el artículo 37 inc. b) de la ley 17.801, interpretación
a la que llega a partir de la fecha originaria de la inhibición que es informada
también en el certificado y por no advertírsele en el mismo que dicha inhibición
había sido reinscripta.
El registrador resuelve el Recurso de Recalificación sobre la base del siguiente razonamiento:
a) Toda inhibición que se informa en un certificado se la informa porque se
encuentra vigente, ya que el registro de anotaciones personales (artículos 30 a
32 de la ley 17.801), está organizado de modo que al caducar o levantarse la
inhibición ella desaparece del Registro. De modo que sino se le da de baja, por
las causales que fueren, el informe consigna que se encuentra inhibido. Por el
contrario, si no hay constancia registral de anotación de inhibición alguna respecto
de determinada persona, el informe consigna «libre de inhibición».
b) El autorizante tuvo a la vista el certificado del registro en el que se le informaba
la inhibición, por lo tanto estaba en condiciones de concurrir al Registro,
antes de autorizar la escritura, para esclarecer las dudas que el certificado le
sugiriera, no obstante la clara vigencia de la inhibición que se le informaba.
Recurre por Apelación ante la Dirección General, considerando que de la lectura del
apartado II (fundamentos del recurso) resulta con nitidez que en el certificado no se
consignó la existencia de reinscripción de la inhibición. Y que por más que se hubiera
exteriorizado la inhibición, la falta de exteriorización de la reinscripción de la inhibición
Casos registrales que motivaron recursos de recalificación y sentencias judiciales de alzada
constituye un error registral equivalente a una omisión en el certificado, como consecuencia
de lo cual debe aplicarse el criterio resultante del Plenario «ACRICH DE MALBIN
s/ Recurso Registral».
En ese sentido afirma reiteradamente que «(…) en la certificación pedida no había rastro
alguno de la reinscripción que dice el registrador que existía (…)»; o «una omisión
de la publicidad de una medida cautelar conforme a la ley y la jurisprudencia»; o «el
incumplimiento del deber de informar por parte del registrador por un hipotético asiento
reinscripto de una cautelar inscripta»; o que «un asiento almacenado en el sistema,
pero no exteriorizado en la certificación no puede ser oponible a terceros».
Habida cuenta los hechos circunstanciados y los argumentos esgrimidos por la recurrente,
lo que se encuentra cuestionado es «si la inhibición que el Registro informó
como vigente, puede ser calificada como no vigente, es decir, caduca».
La recurrente sostiene que además de informársele la inhibición, el origen y la fecha
de toma de razón, debió informársele su reinscripción, ya que al no hacerlo el Registro,
ella estaba habilitada para interpretar que la inhibición había caducado y, de hecho, así
lo hizo.
La primera cuestión que se plantea es la referida al contenido del despacho del certificado
de inhibiciones, y al respecto no existen dudas ni en los aspectos técnicos, ni en
los jurídicos.
Frente a la solicitud por determinada persona, el registrador confronta los datos personales
que se consignan en el certificado y a partir de ello determina si esa persona,
con esos datos, se encuentra o no inhibida. Para ello debe recurrir, hoy como siempre,
en este Registro o en cualquier Registro del país al Registro de Inhibiciones, también
llamado Sistema de Inhibiciones.
Este Sistema, como es sabido, es personal y negativo, pues solo están en èl personas
inhibidas, de modo que si en ese Registro aparece una persona de igual nombre y
documento de identidad, que aquella por quien se solicita, el despacho será «CONSTA
INHIBICIÓN GENERAL DE BIENES», y en el caso contrario «NO CONSTA INHIBICIÓN».
El Sistema ha sido y es simple, está sujeto a la determinación registral: solo el registrador
al momento del despacho del certificado es quien determina si una inhibición
afecta o no a la persona de que se trate, y lo hace bajo su absoluta responsabilidad,
porque para establecerlo debe confrontar los datos de la solicitud con los datos contenidos
en la base, los que se extraen de las respectivas trabas. Así deberá verificar:
coincidencia de apellido y nombre; apellido materno del inhibido, en su caso, tipo y
número de documento, vigencia temporal de la medida cautelar.
69
El orden en que se realiza esta operación es inverso al descripto, pues si se confronta
el apellido, nombre, documento del inhibido con los datos registrados y no aparece ninguna
por esos datos, obviamente el despacho será «libre»; pero si aparece por esos
datos un registro de inhibido habrá que constatar si lo afecta específicamente o se trata
de un homónimo o existe igual número de documento o distinto tipo o se trata de DNI
de igual número pero correspondiendo a persona de distinto sexo, etc.
Lo expresado apunta a mostrar que la calidad de «inhibido» o «no inhibido», solo puede
resultar de la certificación registral y no está, ni puede estar sujeto ese acto registral
a interpretación del notario, quien, en todo caso, podrá sostener que la inhibición no
afecta a determinada persona por tratarse de un homónimo, pero nunca corregir
por su propia cuenta la determinación de «inhibido» que el Registro efectúa en la certificación.
En el caso en examen, el notario sustituyó al Registro en la tarea de despachar el certificado,
mejor dicho modificó el despacho del Registro por vía de interpretación, pues
frente a la calidad de «inhibido» que el Registro certificó, él expresó lisa y llanamente
que la inhibición estaba caduca, o sea que no estaba inhibido, circunstancia esta, para
la cual carece de toda atribución.
En orden a la reinscripción en sí misma, ella no implica una nueva inscripción de la
medida cautelar sino simplemente la extensión de su plazo. No se trata de una nueva
medida cautelar como erróneamente sostiene la recurrente, pues si así fuera, al reinscribirse
cobraría una oponibilidad nacida solo a partir de la reinscripción, con lo cual en
definitiva no existiría diferencia entre una y otra situación.
La reinscripción de una cautelar y también de la hipoteca solo tiene por objeto impedir
su caducidad extendiendo el plazo por otro cinco años, contado de su vencimiento.
Pero la medida es la misma, su prioridad resulta de su inscripción originaria, circunstancia
que se aprecia con mayor claridad en las cautelares sobre inmuebles, y esa es
la razón por la cual en el certificado o informe se consigna siempre su ingreso originario.
En cuanto al Régimen de caducidad de las inhibiciones, está determinado por el artículo
37 inc. b) de la ley 17.801, pero debe observarse que en este caso, a diferencia
del inc. a) la frase «si ante no se renovare» ha sido remplazada por la frase «salvo disposición
en contrario de las leyes», lo que conduce al artículo 207 del CPCC, que prescribe
que «Las inhibiciones y los embargos se extinguirán a los 5 años de su anotación
salvo que se reinscribieran antes del vencimiento del plazo por orden del Juez que
entendió en el proceso».
70 D O C T R I N A R E V I S T A D E L N O T A R I A D O 8 9 3
Casos registrales que motivaron recursos de recalificación y sentencias judiciales de alzada
En el caso planteado, la traba de la inhibición se produjo el 13 de noviembre de 1998,
pero con anterioridad a su vencimiento el 5 de noviembre de 2003, por oficio ingresado
se solicitó su reinscripción. En consecuencia, a la fecha del certificado (5 de enero
de 2004) se encontraba reinscripta, desde hacía dos meses, razón por la cual el
Registro, como no podía ser de otro modo, le informó vigente.
El recurrente y autorizante de la escritura consideró caduca la inhibición, pero la información
contenida en el certificado era clara y categórica, y estuviera ella como estuviera,
es cuestión que el notario no puede modificar por sí, pues hacerlo implica sustituir
funciones registrales que, como el mismo recurrente admitió son exclusivas e
indelegables.
Por ello, no resulta aplicable la doctrina del fallo Plenario Malbín dictado por la Excma.
Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil del 21/04/1976 desde que no se da el
supuesto medular, es decir la omisión de la medida cautelar en el certificado. En la instancia
Judicial del Recurso Registral por idénticos argumentos fue confirmado el pronunciamiento
administrativo recurrido.
TERCER CASO
Instrumentada Escritura Pública de venta, por la cual uno de los enajenantes era de
estado civil divorciado, sin que las partes hubieren efectuado partición de los bienes
que integraban la masa indivisa; concurriendo al acto escritural el ex cónyuge del mencionado
disponente prestando el asentimiento conyugal al acto dispositivo, en los términos
del artículo 1277 del Código Civil.
En la etapa calificatoria del citado documento, fue motivo de observación por el registrador
interviniente en razón de haber considerado que en la especie el acto dispositivo
debió integrarse además con el consentimiento de la ex cónyuge, a mérito de que
la doctrina imperante de los autores así lo considera.
El escribano interviniente se alzó contra el acto calificatorio del registrador interponiendo
Recurso de Recalificación, etapa en la cual el pronunciamiento recurrido fue ratificado
por el registrador. Habilitada la instancia administrativa ante el Director General,
el recurrente esgrimió los siguientes argumentos:
a) En modo alguno el registrador puede alegar «posición institucional», intentando
crear de esta forma una supuesta postura firme adoptada ante estos casos
por el Registro de la Propiedad Inmueble ya que puede resolver la cuestión planteada
sobre la base de doctrina mayoritaria. Deberá proceder a la toma de razón
71
del documento cualquiera fuere la posición doctrinaria imperante en orden a la
relación jurídica instrumentada.
b) De conformidad a la doctrina que formulara Eduardo Zannoni, en los supuestos
en los que la disolución conyugal acaece por separación personal, nulidad de
matrimonio o divorcio vincular (tal el caso planteado), «la liquidación de los bienes
no supone la previa alteración de las relaciones que la titularidad originaria
sobre los bienes de la sociedad conyugal permitió, a cada cónyuge oponer frente
a terceros título suficiente para disponer y administrar».
En otras palabras, no obstante la disolución de la sociedad conyugal producida
por la sentencia que decreta el divorcio vincular «los cónyuges o los ex cónyuges
continúan siendo erga omnes los titulares de los derecho que, ante de la
disolución, la ley atribuía respecto de los bienes de la sociedad conyugal (…)».
c) De esta forma la disolución de la sociedad conyugal no muta ni altera frente
a terceros las atribuciones que, en la singular de cada uno de los bienes la ley
efectúa respecto del titular.
De tal modo, se genera una auténtica comunidad de derechos a los efectos de la liquidación
y partición de los bienes, pero una «comunidad interna», oponible entre los
esposos para exigirse mutuamente las restricciones, compensaciones, etc., pero no
afecta esto a la legitimación en la disposición de los bienes.
El notario consideró en consecuencia que en la escritura autorizada la legitimación dispositiva
correspondía al titular dominial por lo que la comparecencia de su ex cónyuge
sólo asumía el asentimiento que para dicho acto establece el artículo 1277 del
Código Civil.
Asimismo el notario solicitó como recaudo previo a la autorización de la escritura, la
expedición de certificado de inhibiciones respecto de la ex cónyuge no disponente, con
lo cual quedaba acreditado la ausencia de perjuicios a terceros. El decisorio recaído en
la instancia de apelación de la Dirección General rechazó las articulaciones del recurrente
con los siguientes argumentos:
1º) De conformidad con la doctrina que trata el tema en cuestión, y que cita en detalle,
una vez disuelto el Régimen patrimonial, se genera un estado de indivisión post
comunitaria durante la cual se impone la codisposición con respecto a la gestión del
haber ganancial resultante; por lo que dicha aseveración desplaza la aplicación del primer
párrafo del artículo 1277 del Código Civil.
Casos registrales que motivaron recursos de recalificación y sentencias judiciales de alzada
2º) Con apoyo en esta doctrina, cita jurisprudencia de la Excma. Cámara de Apelaciones
en lo Civil:
a) «El acto de disposición otorgado por uno solo de los cónyuges, existiendo indivisión
post comunitaria es nulo por aplicación extensiva del articulo 1331 del
Código Civil, que establece la sanción de nulidad para la venta de la cosa común
hecha por el copropietario indiviso, y los artículos 2680 y ss., que inhabilitan al
condómino para otorgar actos jurídicos que implique el ejercicio actual e inmediato
del derecho de propiedad del todo de la cosa». (CNCiv. Sala C. E.T. SRL c/
P.J.-L.L. t 1976-A p. 84).
b) «Disuelta la sociedad conyugal cada uno de los esposos deja de ser administrador
legítimo de los bienes gananciales que había adquirido, los cuales en lo
sucesivo deben ser administrados de común acuerdo, o por aquel a quien la justicia
designe.» (CNCiv. Sala D. E.T. V de G.M.E. c. G.C. A -L.L. t. 115, p. 65). E
idéntico pronunciamiento (Sala C. TH de F. J.M. c F.F. L.L t. 1975-C., p.108).
c) «Disuelta la sociedad por el divorcio del cónyuge titular del dominio de un bien
ganancial no puede enajenarlo sin el efectivo concurso de la voluntad, consentimiento
y no mero asentimiento del otro cónyuge» (CNCiv, Sala C 26/4/1984.
F.E.C S. de F.S.N).
d) En igual sentido, la misma Sala resolvió «en cuanto a los casos de disposición
de los bienes inmuebles de carácter ganancial, se deberá requerir la comparecencia
de ambos cónyuges. La concurrencia del cónyuge titular será no para dar
el asentimiento exigido por el artículo 1277 del Código Civil sino su consentimiento.»
3º) De conformidad a los principios esenciales del derecho registral el de «legalidad»
obliga a someter a todos los títulos que pretendan su registracion a un examen o verificación
para lograr solo el acceso al Registro los documentos que sirven inmediatamente
de título al dominio, de derecho real o asiento practicado (conf. artículo 3 inc.
c), ley 17.801).
4º) Ello se hace efectivo por medio de la calificación registral que no es otra cosa más
que el examen o comprobación que hace el registrador basándose en la ley, en los títulos
presentados y en los asientos respectivos.
En consecuencia no se hizo lugar al recurso de apelación interpuesto con relacion a la
recalificación registral. Dicho pronunciamiento fue consentido por el recurrente.
Publicado por Dali en 07:48
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Poder otorgado en el extranjero
REPRESENTACION PROCESAL: PODER PARA JUICIO SUCESORIO OTORGADO POR INSTRUMENTO PRIVADO. INVOCACION DEL NUEVO CODIGO CIVIL Y COMERCIAL. IMPROCEDENCIA.
Tratándose de un poder general para juicios, con facultades de representación y facultad de aceptar la herencia, deberá estarse a lo dispuesto en el Código Procesal Civil y Comercial de Tucumán, que en el artículo Art.61 (ex art. 62), expresa: “PRESENTACIÓN DE PODERES. Los procuradores o letrados apoderados acreditarán su personería desde la primera gestión que hagan en nombre de sus poderdantes, acompañando el correspondiente testimonio de la escritura de poder otorgada”. Esto está en concordancia con lo que prevé el inc. «d» del art. 1017 del C.C.yCN., cuando dispone que deberán formalizarse en escritura pública los demás contratos, que por acuerdo de partes o disposición de la ley (entendida ésta en sentido integral) así deban ser otorgados y con lo previsto por el artículo 363 ut supra citado. En esa hermenéutica, cuando se trata de un poder para actuar en un proceso judicial en el fuero en lo Civil de sucesiones con los alcances y facultades otorgados al poderdante para aceptar la herencia, corresponde aplicar la normativa contenida en el Código Procesal Civil y Comercial de Tucumán… Consideramos que en el marco concreto del proceso sucesorio, quienes se presenten en juicio ejerciendo derechos que no son propios, deben acreditar la representación invocada mediante poder instrumentado por escritura pública otorgada por funcionarios públicos depositarios de la fe pública notarial, esto es por escribanos públicos (art. 1 ley provincial 5732) y por Jueces de Paz en lugares donde no hubiere escribanos, (art. 66 ley 5732 y 172 inc. 3 a- LOPJ).El instrumento acompañado por el Dr. B. para demostrar su personería como mandatario de los demandantes, no se ajusta a tales extremos legales requeridos, por lo que el proveído en recurso se encuentra conforme a derecho en cuanto exige a dicho letrado que acompañe poder general para juicios otorgado mediante escritura pública, por lo que la apelación deducida subsidiariamente en su contra debe ser rechazada.- DRAS.: CANO – MENENDEZ.
Registro: 00064476-01
6) CAMARA CIVIL EN DOC. Y LOCACIONES Y FAMILIA Y SUCES. – CONCE – Sala en lo Civil en Familia y Sucesiones
S/ SUCESION
Nro. Expte: 2928/21
Nro. Sent: 44 Fecha Sentencia 14/03/2022
Competencia del notario con relación al territorio
suspensión trámite administrativo, pendiente litis
BUENOS AIRES, 20 de abril de 2022
VISTO el trámite Nº 9.248.231 correspondiente a la sociedad POLKA PRODUCCIONES S.A., expediente de estatuto Nº 1.657.254 del registro de
esta INSPECCION GENERAL DE JUSTICIA, y
CONSIDERANDO:
Que a fs. 1/3 el Sr. FB invocando su calidad de director y accionista
minoritario de la sociedad “POL-KA PRODUCCIONES S.A.”, presentó formal
denuncia en relación a POL-KA PRODUCCIONES S.A., por supuestas diversas
irregularidades llevadas a cabo por la sociedad denunciada, específicamente el
trasvasamiento de bienes y personal a la empresa KAPOW S.A.
Que, asimismo, solicitó la realización de una investigación exhaustiva
respecto de POL-KA PRODUCCIONES S.A. y KAPOW S.A. tendiente a verificar los
hechos denunciados, con la imposición de las medidas sancionatorias
correspondientes.
Que a fs. 15/16 el DEPARTAMENTO DE DENUNCIAS Y
FISCALIZACION DE SOCIEDADES COMERCIALES dictaminó que correspondía el
rechazo in limine en los términos del artículo 481, 2° párrafo de la Resolución (G)
I.G.J. N° 7/2015 ya que los hechos denunciados son cuestiones entre partes que
resultan de competencia judicial por aplicación de lo dispuesto por el artículo 5° de
la Ley N° 22.315, lo cual excede la competencia de la INSPECCIÓN GENERAL DE
JUSTICIA.
Que no obstante ello, en el marco de la denuncia que tramita bajo el
N° 1.657.254/9.221.351, el Juzgado Nacional de 1º Instancia en lo Comercial Nº
3, Secretaría Nº 6 remitió en formato digital copias certificadas de los autos
caratuladas “BLANCO, FERNANDO C/ POL-KA PRODUCCIONES SA S/
ORDINARIO”, expediente 9979/2020.
Que compulsado dicho expediente judicial, surge que con fecha
23/6/21, el Sr. FB formuló una oposición de prueba y denunció hechos nuevos
respecto de la intervención de la sociedad KAPOW S.A. y el supuesto vaciamiento
de POL-KA, mediante el escrito rotulado «CONTESTA TRASLADO DE DOCUMENTAL
– SE EXPIDE EN TERMINOS ART. 334 COD. PROC. – SE OPONE A PRUEBA –
HECHO
Que analizadas ambas actuaciones resulta comprobado que no sólo
existe identidad entre las partes del litigio vinculado a la presente denuncia, sino
que además existe conexidad respecto de la materia de la controversia.
Que el artículo 22 del Decreto Nº 1.493/82 reglamentario de la Ley
22.315 prevé que “…Cuando con respecto a una denuncia en trámite exista, por
las mismas causales, trabada litis judicial, se paralizará de oficio toda actuación
administrativa, mientras en la causa no haya recaído sentencia definitiva o
interlocutoria que haga sus veces”.
Que la ratio legis del referido artículo 22 consiste en impedir la
emisión de juicios contradictorios en sede administrativa y en la esfera judicial.
Que consecuentemente corresponde paralizar estas actuaciones
conforme lo dispuesto en el artículo 22 del Decreto Nº 1493/82 reglamentario de
la Ley 22.315.
Que lo expuesto precedentemente concuerda con lo dictaminado
por la DIRECCIÓN DE SOCIEDADES COMERCIALES, la cual ha tomado la
intervención de su competencia.
Que la presente se dicta conforme lo dispuesto por el artículo 22 del
Decreto Nº 1493/1982, reglamentario de la Ley Nº 22.315, y en uso de las
facultades previstas por el artículo 21 inc. a) de la Ley Nº 22.315.
Por ello,
EL INSPECTOR GENERAL DE JUSTICIA
RESUELVE:
ARTÍCULO 1º.- PARALIZAR el trámite de denuncia Nº 9.248.231 incoado por el
Sr. FB en calidad de director y accionista minoritario de la sociedad POL-KA
PRODUCCIONES S.A.
ARTÍCULO 2º.- Regístrese. Notifíquese al Sr. FB en el domicilio constituido a fs.
1 y a la sociedad “POL-KA PRODUCCIONES S.A.” en la sede social inscripta.
Oportunamente, archívese.
“Contrato de Fideicomiso Ciego de Administración”
BUENOS AIRES, 27 de Abril de 2021
I. Y VISTOS:
Los expedientes administrativos que llevan los siguientes números
correlativos 1901313, 1584861; 1856293; 1817249, 1856292, 5163626,
1845980; 1803990 y 1808222, obrantes en esta Inspección General de Justicia,
referidos al “Contrato de Fideicomiso Ciego de Administración” inscripto en este
Organismo el día 10 de Junio de 2016 del libro F1 de Contratos de
Fideicomisos, así como a la registración de diversos actos societarios de las
sociedades “4 Leguas Sociedad Anónima”; “Molino Arroces Río Guayquiraró
Sociedad Anónima”; Sociedad Agro G ( Agropecuaria del Guayquiraró )
Sociedad Anónima”, “María Amina Sociedad Anónima”, “Seguridad Fiduciaria
Sociedad Anónima” y “Fideicomiso Inmobiliario Caminito Sociedad Anónima” de
los cuales surgen los siguientes antecedentes:
- Que de conformidad a las constancias del denominado “Contrato Ciego
de Administración” obrante en este Organismo, este instrumento fue celebrado
el día 12 de Abril de 2016 entre el Sr. MM, en calidad de fiduciante y la
sociedad SEGURIDAD FIDUCIARIA SOCIEDAD ANONIMA como fiduciario y
mediante el cual el primero cedió a la segunda, a los fines de su administración,
los siguientes bienes fideicomitidos: a) 101.183 acciones nominativas no
endosables de $ 1 cada una emitidas por la sociedad “4 LEGUAS SOCIEDAD
ANÓNIMA”; b) 2190 acciones nominativas no endosables de 1.000 pesos cada
una emitidas por la sociedad denominada “AGRO G ( AGROPECUARIA DE
GUAYQUIRARO ) SOCIEDAD ANONIMA y la cantidad de 5.064.938 acciones
preferidas de un peso por acción y sin derecho a voto; c) 35 acciones
nominativas no endosables de la sociedad “MOLINO ARROCERO RIO
GUAYQUIRARO SOCIEDAD ANONIMA”, de un peso y un voto por acción; d)
220.000 acciones nominativas no endosables de la sociedad denominada
“MARIA AMINA SOCIEDAD ANONIMA”, de un peso y un voto por acción y e)
Los derechos que en calidad de fiduciante, beneficiario y fideicomisario que le
corresponden en el fideicomiso denominado “FIDEICOMISO INMOBILIARIO
CAMINITO”, celebrado en fecha 26 de Julio de 2011, al que el fiduciante adhirió
con fecha 19 de Julio de 2013. Se aclara – como se hizo a fs. 14 del referido
expediente de inscripción del fideicomiso ciego, donde existe un detalle de los
bienes fideicomitidos –, que en dicho fideicomiso reviste el carácter de fiduciaria
la sociedad “Ges Fiduciaria SRL”, a la que deberá notificarse oportunamente la
transmisión fiduciaria de los derechos, aclarando que, “… en virtud de los
derechos cedidos corresponde al fiduciante la oportuna transmisión de dominio
de las unidades 1.N5; 1 N6; 1 N7; 3 N4; 3 N5; 3 N6; 3 N7; 4 N5; 4 N5; 4 N6; 5
N5; 4 N2 A, 4 N2B y 4 N2 C del edificio sito en la Avenida XXX C.A.B.A.”.
Fideicomiso «ciego» – IG vs MM
https://www.ambito.com/adjuntos/239/documentos/038/792/0038792466.pdf?0000-00-00-00-00-00
ARTÍCULO 5°: Remitir copia de la presente resolución al Colegio de
Escribanos, a los fines de adoptar las medidas disciplinarias que correspondan
respecto de la actuación de los escribanos Guillermo Francisco Fornieles,
Esteban Urresti, Jorge Edmundo Esponda y Rodrigo María Iturriaga, por haber
incurrido en las incompatibilidades para ser directores de la sociedad
“Seguridad Fiduciaria SA” conforme lo disponen los artículos 264 inciso 1º de la
ley 19550 y 17 de la ley 404 de la Ciudad Autónoma de la Ciudad de Buenos
Aires.
registral: caso Crego Rubén (h) contratos entre cónyuges
Haz clic para acceder a RN951-2005-jur-galiano.pdf
Votación
A la primera cuestión, el Sr. juez Dr Juan Carlos Rezzónico, dijo:
I. Mediante el recurso de apelacióninterpuesto a fs. 125 de los presentes, el
Sr. escribano Rubén Crego requiere la nulidad de las citadas resoluciones N° 12
y 13 del 2004, en cuanto desestiman la inscripción definitiva de las escrituras N° 722 y 711 del 26 y 16 de diciembre de 2003.
Luego de efectuar una precisa reseña de los antecedentes del caso, el recurrente sostiene en primer lugar que el Registro de la Propiedad ha inscripto sin observación alguna iguales actos notariales a los que motivan esta instancia revisora (ver fs. 72/84).
Agrega también que en autos se encuentra incumplida la obligación de fundar las disposiciones registrales vigentes, habiéndose incurrido en un manifiesto exceso de la función calificadora del Registro de la Propiedad limitada a las formas extrínsecas del documento notarial.
Seguidamente, el notario apelante realiza un minucioso análisis de la resolución registral impugnada, señalando que si bien una interpretación literal de la ley evidenciaría la prohibición para efectuar
contratos entre cónyuges en nuestra legislación sustancial -en la que se enmarcaría
la reserva de usufructo de marras- tal postura produciría sin más la inmediata violación del estatuto forzoso del matrimonio, con verdadera lesión patrimonial al cónyuge no titular dominial.
Es que no existe un desplazamiento de bienes prohibido legalmente, toda vez que no se registra negociación alguna entre esposos.
Por ello, con cita de diversa doctrina colige que cuando la donación es conjunta con la reserva usufructuaria debe establecerse reversiblemente a favor del cónyuge supérstite a quien procura proteger.
En virtud de todo lo expuesto, solicita entonces el acogimiento del recurso con
la cautelar simultáneamente requerida y la inscripción definitiva desestimada.
II. Se anticipa desde ya que dicha queja no merece andamiento.
Cautelares -SCJBA – 5 de octubre de 2016 Gorg, Gustavo Carlos c/ Provincia de Buenos Aires s/ Demanda contencioso administrativa: registral
Haz clic para acceder a BJ-00207.pdf
I. El notario Carlos Gustavo Gorg, por apoderado, promueve demanda contencioso
administrativa contra la Provincia de Buenos Aires, a fin de que se dejen sin efecto las
resoluciones contencioso-registrales 6/98 y 26/98 del 9-III-1998 y 20-VII-1998 ambas
dictadas por la Directora del Registro de la Propiedad de la Provincia de Buenos Aires.
Solicita en consecuencia se anulen dichas resoluciones, ordenándose la inscripción
definitiva de la escritura pública n° 222, pasada por ante el Registro a su cargo e
ingresada en el Registro con fecha 31-X-1994.
II. Corrido el traslado de ley, se presenta a juicio Fiscalía de Estado contestando la
demanda y solicitando su rechazo. Posteriormente se presentó el banco de Coronel
Dorrego y Trenque Lauquen invocando su carácter de coadyuvante en los términos de
los arts. 48 del Código Varela y 10 de la ley 12.008.
III. Agregadas las actuaciones administrativas, el cuaderno de prueba de la parte
actora y los alegatos de las partes, la causa quedó en estado de pronunciar sentencia,
decidiéndose plantear y votar la sig…..
I. La parte actora pretende la anulación de las resoluciones contencioso registrales
dictadas por la Directora del Registro de la Propiedad por las cuales se denegó la
inscripción definitiva de la donación con reserva de usufructo instrumentada por
escritura pública n° 222 de fecha 22-VII-1994 pasada por ante el Registro a su cargo.
Explica que oportunamente con fecha 28-VI-1994 se solicitaron los certificados de
dominio con reserva de prioridad respecto de dos inmuebles matrículas 537 y 538 del
Partido de Coronel Suárez con el objetivo de realizar una donación con reserva de
usufructo. Los mismos según relata, fueron informados por el Registro no surgiendo de
ellos ningún impedimento para la realización del acto.
Manifiesta que si bien la escritura fue realizada en el plazo de 25 días protegidos
por la expedición del certificado, la misma no fue inscripta dentro de los 45 días de
otorgada, razón por la cual la fecha a tomar en cuenta no fue la del día de la
realización de la escritura sino el día de su presentación al Registro, realizada el 31-X1994 bajo el número 1571964/6.
Aduce que ante la presentación fuera del plazo, cobraron vigencia dos embargos
trabados por el Banco Río bajos los números 1241738/4 sobre la matrícula 537 y
1241741/1 sobre la matrícula 538. En virtud de ello el registro informó esta
circunstancia e inscribió de forma provisional la escritura de donación.
Explica que con motivo de esta observación, el escribano instó a las partes a lograr
el levantamiento de dichas medidas identificadas como asiento B) 2 de ambas
matrículas. Relata que en menos de dos meses se materializó su levantamiento,
mediante inscripción en el registro de fecha 31-XII-1994, que lucen como asientos C)
2.
Recuerda que con fecha 26-IV-1995, presentó nuevamente el título para su
registración definitiva, pero ante la eventualidad de que aún no se hubiese tomado
razón del levantamiento de los embargos o existiera algún impedimento, también
peticionó -de forma subsidiaria- la prórroga de la inscripción provisoria por otros 180
días.
Argumenta que el Registro de la Propiedad, incumpliendo su obligación de inscribir
definitivamente el título y sin constatar que ya se había tomado razón del
levantamiento de los embargos, insistió con la misma observación denegando la
inscripción nuevamente.
En el caso, le hubiese bastado pedir una nueva prórroga antes de su vencimiento,
para que de ese modo el documento que pretendía inscribir hubiese continuado
protegido. Lejos de ello, el notario se desentendió del trámite registral que, sabía y
tenía conocimiento no se encontraba concluido, para presentarse nuevamente una vez
vencido el término legal, situación que le es enteramente imputable y que tuvo como
consecuencia la pérdida de la protección que la inscripción provisional le había
otorgado oportunamente.
Tal como se resolviera en un antiguo precedente de esta Corte, si bien con un
sustrato material diferente pero que resulta de aplicación al caso pues, para resolverse
la cuestión también se echó mano del principio que aquí pretendo aplicar: «Reafirma
mi convencimiento en la corrección y justicia de la solución que propugno, la
circunstancia de que el impulso del procedimiento registral ha estado en manos, en
este caso como en la mayoría de un profesional de derecho, que mal puede alegar
desconocer el contenido o los efectos de la aplicación de las normas tan claras al
respecto (arg. art. 6 in. ‘a’ de la ley 17.801 -que consagra el mentado principio de
rogación-)» (conf. «Acuerdos y Sentencias», 1988-II-69).
Al respecto, no cabe perder de vista que, tal como expresamente lo expusiera la
parte actora en su demanda, en el caso la petición no apunta a declarar
responsabilidades ni solicitar resarcimientos derivados de una falta de servicio sino a
solicitar la inscripción definitiva del título en el que se instrumentara la donación, por lo
que las irregularidades habidas en el procedimiento administrativo, aún cuando
eventualmente pudieran haber perjudicado de algún modo los derechos de los
beneficiarios de la donación, no forman parte de la cuestión litigiosa que aquí se ha
debatido.
Por lo expuesto corresponde el rechazo de la demanda, y la confirmación de las
resoluciones impugnadas.
Voto por la negativa. Costas por su orden (arts. 78 inc. 3º, ley 12.008, texto según
ley 13.101 y 17, C.C.A., ley 2961). Firme la presente cesen los efectos de la medida
cautelar decretada a fs. 79.
uiente——————